jueves, 6 de noviembre de 2008

El despertar

Extrañamiento silencioso que avanza en la noche y descoloca las sabanas en remolinos, en súbitos despertares, que jamás conciliaron. Se despierta de las llamas en su encéfalo y crea una suerte de teoria de puesta en práctica de otra teoria. La dibuja con su mente en la pared blanca hasta que ya no aguanta y necesita del humo para hundirse en ella, ahogarse de la nueva teoria en la que el extrañamiento lo es todo.

Y en una penumbra de pobreza y luz artificial la realidad gana nitidez y claridad. Él sabe y espera en silencio mientras se ahoga en tanta novedad casi sin sacar la cabeza para respirar. Para darse cuenta que valoraba ese extrañamiento mas que la vida misma, o el sentido de la misma. Casi ahogando todo lo conocido comienza a ver el futuro, a crear una realidad alternativa donde nada falta, salvo realidad. Y él ve en esa epifania como el paso de pensar a hacer no resulta para nada imposible. Se podrá decir que tal obviedad no puede ser ignorada. Pero él la ignoró y la infelicidad de su ignorancia lo hizo querer conocerlo todo.

Y esto él lo cuenta tranquilo, ahora que casi no tiene tiempo ni para visitarme.

martes, 14 de octubre de 2008

Pequeña gigante

a antiguas inmaculades ciudades
a reliquias del viejo mundo
a lugares que nadie a visto
en las visiones que nadie imagina

he olido las rosas blancas, rojas y amarillas
he saboreado las especias del gallego
he nadado, volado y arrasado
he visto las costas donde amanece la vida

nacido de cenizas
nacido de la luz de una esperanza ciega
nacido del fracaso
nacido del vacio

me he levantado si poder creer
me has transportado a un eden
con tu abrumadora escencia
con tus imperceptibles sentidos
conla voracidad de tus miradas

me has dejado diminuto
admirando tu pequeño cuerpo
encontrando mi felicidad
en los rincones de tu enorme ser

El Juez

siempre me han gustado los viajes cortos
las esperas, los cafes, el proceso.
la gente, que suda y escupe sus charlas de tren
las miradas que cruzan sin palabras
con un rechazo instantaneo, sin pensarlo

jamas me agradaron los perros
los perros con sus babas y torpeza
las chicas que son lindas y vacias
se dejan mirar, pero repugnan

una lista larga, tal vez, pero podria ser
soy el juez
el juez de la sociedad
solo yo reconozco el bien del mal
y en vez de disfrutar un cafe mientras
espero
conversando o animando
o
riendo y respondiendo miradas amistosas
o
abrazando y jugando con esas bolas de pulgas
o
admirando la belleza femenina que alienta

estoy aqui, juzgando, oprque soy el juez
y si renuncio...
mi vida ya no sera la misma
y no sabre quien soy.
Sin dudas, novelas, cuentos, poesias
entre todo no hay nada
la expedicion necesaria que escasea
crea el nicho vacio donde el reposo
se pone tedioso y queda asi
la excavacion inconclusa que es necesaria
sin dudas para todo lo demas.

domingo, 28 de septiembre de 2008

El mate, che

El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed. Es más bien una costumbre, como rascarse. El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo. Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es "hola" y la segunda "¿unos mates?". Esto pasa en las casas. En la de los ricos y en la de los pobres.
Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan. Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara. Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno. Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón. Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: "¿Dulce o amargo?". El otro responde: "Como tomes vos". Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie. Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera. Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solo. Pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hay revoluciones. El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores... Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. La charla, no el mate. Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y Es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!".
Es el compañerismo hecho momento. Es la sensibilidad al agua hirviendo. Es el cariño para preguntar, estúpidamente, "¿está caliente, no?". Es la modestia de quien ceba el mejor mate. Es la generosidad de dar hasta el final. Es la hospitalidad de la invitación. Es la justicia de uno por uno. Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día. Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.
Ahora vos sabés: un mate no es sólo un mate...

[Lalo Mir, "Bla Bla Lalo", Radio Mitre]

sábado, 27 de septiembre de 2008

Baldozas de rechazo

Tanto ruido de afuera, tanto piano desafinado que no sale
si fuera cierto me darias una simpleza vacia y no el espasmo
que se retuerce y te recorre desde la punta de los dedos hasta la cara
esa mueca desganada que dice que no
estaria soñando tulipanes si fuese cierto

ofreciéndome el rostro de frente que entibia el sablazo
que pide perdón en silencio mientras el humo te habita
y los hábitos te humean

sin el pesar de las gotas, sin las manchas de adentro
esta bien.- yo te balbuceo.
y hundiendome en la lluvia de baldozas flojas
de baldozas que se hunden y tragan y devoran
baldozas que hunden y tragan y devoran
otro mundo mojado en el que ya no existen
las baldozas que se hunden y tragan y devoran
en que ya son recuerdo de vos
en que ya me hundiré y seré tragado y seré devorado
hasta que las ocupen otros habitantes.

martes, 16 de septiembre de 2008

Noche escurridiza

Cualquier coincidencia con la realidad es pura casualidad. Pero la casualidad es un tema para discutir en otro momento.

Hay ciertas noches que requieren su debida explicacion para que puedran proseguir y no caer presas del vacio del tiempo, no quedar infinitamente culpables resonando en las mentes capitalistas responsables, por lo menos, en este caso.
Se comienza con un sueño extraño, como la mayoria de los sueños que terminan por despertarnos. Yo la veo recorrer una Mar del Plata que solo existio en sueños pasados, en barrios recidenciales, lleno de arboles y jardines con libustrines cubriendo las façadas, el verde frondoso le da una vitalidad diurna a la luna que se posa llena. Y la comunicacion telefónica se vuelve dificultuosa mientras ella va con su amiga, que jamás había visto en otro lugar, salvo en ese taxi. Y se pierde la calidad de imágen. De repente, me veo buscando. No me veo calaramente, porque uno nunca llega a verse en los sueños, pero me veo corriendo bajo el follaje de las verdes y calurosas calles de esa noche inexistente donde de la nada aparece una farmacia con una larga fila en la puerta, a lo cuál yo, como buen hijo de burócrata hago por inercia mientras insisto en el llamado absurdo.
Por ahí debería haber guardado mas misterio a la hora del sueño y no largar el bocado entero. Como para que cueste el proceso de descifrar las cartas que se tienen, nunca fuí un gran jugador de póquer. El tema es que hasta ahora revele la carta central de mi baraja, de la que dependen todos los movimientos posibles, pero que resultan imprevesibles si no se tiene un conocimiento mayor.
Al despertar, el sueño me dejó, acompañado de un gusto seco, la premisa de que la noche comenzaba en ese mismo instante. Ya era inútil intentar volver a dormir como si no hubiese pasado nada, la noche empezaba a latir desde sus entrañas y yo no conozco persona cuerda que moleste a un perro hambriento mientras éste come.
La primer visión real es el horrible lugar donde despierto. 62 diferentes razones para ve a la lógica formal como algo irracional. Ardor de garganta por causas nicotinales y una especie de aceptación, aceptación de que yo era el culpable de haberme despertado, no habia sido la culpa de ningún abrupto ruido de los ruidosos vecinos, que no había sido culpa del penoso recuerdo y la obvia asociasión de una farmacia llena y ella inalcanzable en un auto con una persona desconocida censurando a otra tan evidente; la metafora era absurda. La culpa de despertar en esa horrible habitación carente de personalidad no era mas que mía y que la culpa de leer un experimento literario de un tipo cuya vida fue un experimento no era de más nadie que mía. Todas mías, al despertar del sueño fuí el dueño de todas las culpas y la noche viva obligandome a olerlas, a sentirlas, a vivirlas, ensuciándome en ellas, enchastándome hasta los ojos de ellas. Mostrándome a través de los ojos de un científico literario que lejos qué estaba de la felicidad alguna vez soñada por el niño que fuí.
Noche que no camina, que no se deja descifrar salvo en la obviedad que la crea. Que oculta sus puertas para permanecer secreta e indescifrable(!) por siempre, como tantas otras noches que se aliaron con el tedio y el desgano. Noche que busca que la busquen bajo la luna, pero sin salir, sin mover un pelo, porque eso sería cometer el error más grande de todos, eso sería tirar por la borda toda pista, contaminar la esena del crimen y perder todo rastro de la noche; que no quiere ser encontrada.
El científico recorre mi mente una y otra vez, tirando ideas, creando situaciones y conversaciones que se leen entre lineas "No me juzgue por mi edad Don Jules Forest, no cometa ese error, y se lo digo en personaje, porque yo desde que era muy pibe aprendi que si reencarnaba (si tal cosa existe) en un animal de fábula sería sin dudas la liebre de la penosa tortuga, así que no se me confunda, por favor le pido."
- Not at all.- termino por decirme.
Se ve que no queria dar una mala impresión juzgadora, aunque yo creo que me conoce mas de lo que pienso que me conoce, más allá de la enorme desventaja de estar muerto.
Una guitarra se asoma seductora a lo lejos, pero no cuaja en este rompecabezas. Restos de noches secretas perdidas que no quieren sucumbir todavía ante el devastador olvido. De todas formas, todavía no supo crear la música adecuada, inútil urgar ese agujero negro tonight, que parece ir escapando asomando la punta de la soga, la última oportunidad.
Y la oportunidad llega a modo de supuesta casualidad, llega por los plazos vencidos auto propuestos en una noche que agarré por las astas y no la dejé ni mover. Llega con mejoras, equidades, por sobre todas las cosas sin empeorar. Es la llave de acceso al reactor principal nocturno para abortar la noche y dormirla en paz. Las cartas siguen hediondas, la culpa se sigue arrastrando. Lo mejor en esta mano es irse al maso, o no ir. Depende si decimos truco o si decimos poquer.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Birth of an angel


En el patio de la sala de espera fumo mi cigarrillo mientras mi ansiedad se descontrola en la boca de mi estomago, mientras un ardor sube por mi pecho y la presion sanguinea baja haciendo que mi cerebro se adormezca. Entre esos nervios y esa ansiedad la mas honesta de mis sonrisas se dibuja en mi rostro diciendome que es ella, si, es ella y se llama Zoe, Ariana Zoe Rivero y los ojos verdes de llenan de luz, un abrazo que nos consume. Un deseo que nos despierta, alterandonos, queriendo comer un pastel de mundo, queriendo la porcion del medio. En el nucleo de la vida que explota en su interior se despierta en un llanto hermoso. Extraña realidad que requiere de oxigeno, que seca los ojos, que arruga la piel. Desde este dia que empiezo a abrir las puertas de la libertad, de tu libertad.

miércoles, 30 de julio de 2008

Bosquejos de tardes

Tu mirada lejana conecta mis deseos y me invita a caminar por las frondosas manzanas de TU bosque, en el cual pasamos tantas tardes de verano, contemplando las charlas de los arboles, las caidas de las hojas. Hablando de Cortazar, Bach y Van Gogh. Descubriendo juntos los canones de la adolescencia, jugando a que nos besabamos mientras nos contabamos los sueños profundos en que se pierde la nocion del sueño, explorando los abismos de nuestras mentes cuando se le aplicaba thc. Alli mismo fue donde nos enteramos que ibamos a ser complicadamente felices.
Y yo acepto tu invitacion entre lagañas y contracturas que llegan al cerebro, porque estoy cansado, porque estoy harto. Porque necesito caminar de vuelta por esos bosques, donde de dia se siente la vitalidad y de noche los fieles seguidores de esas sectas desconocidas salen a hacer culto a sus deidades de la forma mas delirante posible, haciendo que el frenesí se sienta por dias y que los arboles comenten por años. Sentarnos a escucharlos, a que nos cuentes sus interminables historias al ritmo de nuestra pasion secreta en las entrañas del bosque.
Solo quiero abrazarte bajo el arbol de siempre y saber una vez mas que sos mia.

domingo, 6 de julio de 2008

Limitado por el ambiente, but not too far, no muy lejos de la libertad.